sábado, 16 de octubre de 2010

CON RAMÓN EN EL PRADO

Visitando el Prado. 1999. Foto: JB


"Solíamos llegar a El Prado (con la mujer del pintor y a menudo en compañía de algún otro amigo) a media mañana, y casi siempre íbamos a parar a los mismos lugares: salas de Tiziano, Murillo, Velázquez. A veces, sólo a las de Velázquez. Nos deteníamos largamente junto a los cuadros del gran sevillano, y Ramón hacía comentarios que nos ayudaban a penetrar en la verdad de aquellos lienzos, en su misterioso silencio vivo. Nos llevaba el pintor murciano a este cuadro y al otro, hasta recorrerlos todos. Y la parada última era siempre frente a El niño de Vallecas. Allí, Ramón solía quedarse sin palabras. Intentaba decir algo; balbuceaba alguna frase, sin lograr acabarla; hacía con los ojos y el rostro gestos de pasmo e ilimitada admiración; y, por fin, enmudecía del todo y podía ocurrir que se emocionara y llegara al punto de romper a llorar sin remedio".

Eloy Sánchez Rosillo. Párrafo del artículo "Con Ramón Gaya, en el Museo del Prado", publicado en La Verdad de Murcia, 9 de octubre de 2010.

Texto completo.


Eloy Sánchez Rosillo. 2010. Foto: JB

3 comentarios:

Dinopas dijo...

Que pena no haber podido asistir a una de sus clases magistrales

E. G-Máiquez dijo...

Pues yo, comprendiendo bien a Dinopas, que será más discreto, me alegro de no haber estado allí, molestando. Me emociono más "estando" aquí, leyéndolo, y leyendo a Gaya. Gracias.

E. G-Máiquez dijo...

Y qué maravilloso dedo índice el de la fotografía, como en la Escuela de Atenas.