viernes, 11 de enero de 2013

SOBRE LAS RELACIONES EN LA PINTURA DE RAMÓN GAYA

 Ramón Gaya. De Rubens -fragmento- 2001.


Pero a propósito de los últimos cuadros de Ramón Gaya yo quisiera hablar de otra clase de pureza, una pureza diríamos “contaminada” por la realidad, y donde el contraste del blanco con el motivo, pese a ser éste bien consistente y de colores bien definidos, no es un contraste duro, sino que ambos parecen situarse en la misma clave, como ocurre con los ruidos que oímos en el silencio denso de la montaña (un pájaro, el viento en las ramas), que no lo perturban sino que nos ayudan a oírlo mejor en su verdadera dimensión, en su absoluto. Gaya nos da esas copas o esas frutas en una esquina del cuadro vacío que tal vez puedan recordarnos en su esquema básico a los cuadros de su homenajeado pintor chino Ma Yuan (1160-1225), también apodado “Ma, el de una esquina” porque en su composición colocaba las figuras en un cuadrante del cuadro, dejando el resto casi sin pintar. El concepto del “vacío” en la pintura china y japonesa, como se sabe, no se limita a la ausencia de materia sino que está cargado de significación.

José Luis Escartín. Fragmento de "Las relaciones en la pintura de Ramón Gaya (2012).




Ramón Gaya y José Luis Escartín. Madrid, 1998.