viernes, 1 de noviembre de 2013

TOBEYO

Portada del libro "Tobeyo, o del amor" de Juan Gil-Albert. Dibujo: "Guillermo" de Ramón Gaya. México 1946.


JUAN GIL-ALBERT
(Necrológica)


     De pronto, un día, vemos que empiezan a desfilar muchos de nuestros contemporáneos: Cristóbal Hall, Juan Bonafé, Luis Cernuda, Carmelo Pastor, José Bergamín, María Zambrano...
     Juan Gil-Albert es uno de esos contemporáneos. No coincidíamos en casi nada y hemos pasado muchas horas -es más, muchos años- discutiendo, pero nos reconocíamos... valores. Yo apreciaba en él, sobre todo, una inteligencia de mucha calidad. En cuanto a su obra de creación, encuentro en ella páginas -como sucede en Azorín, como sucede en Gabriel Miró- de primer orden, exquisitas, pero que nos dejan con un poco de hambre. (Pero todo esto es para hablarlo con él).
     Como amigo, le debo muchísimo, ya que supo acompañarme en los primeros años de nuestro exilio mexicano, con una comprensión casi única.

Ramón Gaya.
Roma, 5 de julio de 1994