viernes, 7 de marzo de 2014

EL PODER DE LA CREACIÓN ES SIEMPRE UNA HUMILDAD

Cartel del Festival de La Unión por R.G., 1992.


Con motivo de la muerte de Paco de Lucía y anteriormente del poeta y crítico español Félix Grande, José Antonio Montano, a través de un acertado artículo publicado en Jot Down, `El Malogrado´, cita a Ramón Gaya con reflexiones de su diario sobre el proceso de creación. 


En su Diario de un pintor (1952-1953), Ramón Gaya tiene dos reflexiones profundas que enriquecen el planteamiento. Una es sobre la contemplación liberada del impulso de crear (se refiere a otra persona): «Ese poder de atención extrema, de concentración extrema, se debe, en parte, a su muy decidida abstinencia creadora; porque, por extraño que pueda parecernos, en cuanto alguien cede a la tentación de… hacer, su facultad de ver, de comprender, de percibir, de recibir y de adentrarse en la realidad, se debilita: el… quehacer se apodera de todo, lo vacía todo». La otra es sobre lo que encierra la impotencia: «Así como la creación, el poder de creación es siempre una humildad, la impotencia desemboca siempre en una soberbia, en una soberbia satánica: no tiene, apenas, otra salida».