viernes, 3 de junio de 2016

REFLEXIONES. [UN PINTOR QUE ESCRIBE]

R.G. Para una Anunciación, 2002.

En primer lugar, yo no quiero buscar una fórmula sino descubrir y desnudar una ley, y esa ley no puede ser nueva ni antigua, sino fija.  Yo no quiero, como ha sospechado usted algunas veces, inventar una estética, sino comprender un principio. El principio que me parece estar descifrando es muy simple: el arte no es la expresión del arte -como supone André Malraux en La création artistique- ni es la expresión del hombre, sino la continuación del hombre, y esa continuación, es decir, esa liberación, ese arrancarnos del arte y del hombre no puede  conducirnos otra vez a ellos, ni siquiera conducirnos a un infinito (como yo mismo pensé hace años), a un infinito puro, ya que ir a parar a un infinito sería caer en otra prisión, sino que nos lleva a Él: nuestra única libertad. 
R.G. Carta a una amiga sobre  ANIMAL DE FONDO  de J. R. J., 1948.