viernes, 23 de diciembre de 2016

CREACIÓN EN TODO.

La piazzetta de Venecia, 1953

En Roma, un día de primavera, María Zambrano sintió una profunda nostalgia de la gravedad, del peso de las cosas, de la tierra y, entonces, escribió una carta al pintor Ramón Gaya, habitante como ella de la soledad del destierro italiano. Escribiría la profesora Mercedes Replinger en su texto "El diálogo de María Zambrano y Ramón Gaya en la pintura". Pero no todos los diálogos entre ellos fueron sobre arte o pintura. Gaya y Zambrano llevaron sus palabras para tratar lo hondo de la vida. En la última publicación de Pre-textos: "Ramón Gaya: Cartas a sus amigos", se recogen varias de sus conversaciones, de entre las que hemos seleccionado para hoy, el maravilloso fragmento que mostramos: 


Ramón, había pensado llamarte por teléfono para decirte algo de todo lo mucho de anoche. Después sentí deseos de escribírtelo. Pues vi, sentí, comprobé que te sucede algo maravilloso al par en tu vida, sí, en tu vida y en tu obra. Un día me dijiste -ay, qué memoria- que ya que la vida no es lo que lo debería, que lo fuera el arte, lo que uno hacía. Y ahora... ya ves, ya veo en ti vida-obra, creación en todo. Porque has llegado ya al "gran tiempo" - a veces llamado "ancho presente"- pero ahora encuentro más justa esa denominación. Todo lo que anoche contemplé ha nacido, se ha realizado en el gran tiempo, que es desde luego mucho tiempo, pero no sólo eso. Pues hay cuadros, libros... que consumen tiempo, pero no ése, el ancho, el grande, el circular

Fragmento Carta de María Zambrano a Ramón Gaya el 18 de mayo de 1959. Café Greco (Roma).