viernes, 14 de diciembre de 2012

LO MODERNO VIVO

 Ramón Gaya. Detalle de "Homenaje a Velázquez. 1996.


Me di cuenta de que moderno no podía querer decir nada si no quería decir simplemente vivo,  y de que mientras el cuadro de Braque de la semana pasada se había petrificado rápidamente en una pieza de museo, es decir, de arte artístico, el cuadro de Las Meninas, pese a su marco, su habitación especial, su estúpido espejo, no lograba nunca ser apresado, encerrado, inmovilizado, y nos sorprende siempre con su fragancia, no ya eterna, sino actual, viva-actual. Mi vuelta de París, a los diecisiete años, habría de ser decisiva. El vaivén del arte artístico, construido, ejercido, no me interesaba, y el arte que me interesaba no era... arte, sino vida. De ahí que mi labor de pintor y de escritor se haya mantenido, durante treinta años, en una especie de retiro consciente, y salvo dos premios lejanísimos, y dos distanciadas exposiciones en América, es ahora -con una exposición de cuadros y la publicación de un libro- cuando me parece salir de verdad al exterior. No es, para la naturaleza de mi pintura, un momento favorable, ya que los ojos del espectador siguen impregnados de esa modernidad convencional que se les sirviera a principios de siglo y que, pasados unos años de autenticidad y vitalidad magníficas -con Juan Gris, Picasso y Paul Klee-, viene arrastrándose, por lo menos durante los treinta años últimos, en una especie de vejez retocada. Pero no se trata de buscar el momento propicio, sino de escuchar nuestras obligaciones.

Ramón Gaya. Italia 1959. De "Autorretrato". OC. Edt. PreTextos.



Ramón Gaya. "Homenaje a Velázquez (Las Meninas) 1996.